La primavera la sangre altera, y a todos nos entran ganas de salir fuera, disfrutar del aire libre, del sol, el calor, y todos los planes que salen casi sin proponérselo. Aunque seguramente vamos a estar más fuera que dentro, y nuestra casa va a pasar de ser un sitio donde estar, a un sitio de paso, este es el mejor momento para poder hacer una limpieza a fondo, desempolvar todo, y hacer una pequeña reflexión. Digo que es el mejor momento, por que con la luz del sol, tenemos más energía y más ganas de hacer cosas, y nos cuesta menos ponernos manos a la obra.
Tener una casa ordenada y limpia, además, viene muy bien para las finanzas personales. Igual que “mens sana in corpore sano” podemos aplicar el “finanzas sanas en casa sana”. Las implicaciones económicas que tiene el orden de una casa son muchas, desde no tener que comprar algo “porque no lo encuentro” (yo misma compré hace unos días un edding permanente textil porque no encontraba el que ya tenía, y a los dos días lo encontré. Ahora tengo dos, sin necesitarlos, porque duran años), hasta poder vender cosas que ya no usamos.
Una casa sencilla
A mí me ocurre que con la llegada de la luz en primavera, veo más el desorden y el polvo, y busco tener la casa lo más sencilla posible, por que cuanto más sencilla y simple sea la casa, más fácil es ordenarla, limpiarla, y mantenerla bien. Cuando digo sencilla y simple, me refiero sobre todo a:
- Poca decoración.
- Pocas superficies, y las que hay, lo más vacías posible.
- Un sitio para cada cosa, y cada cosa en su sitio.
Obviamente en una familia con 3 niños, una casa minimalista como en las revistas de decoración, no es posible. Pero eso no es excusa (en general los hijos nunca deberían ser una excusa, no es justo para ellos!) para no dedicarle todos los días 5 minutos a ordenar la casa.
El orden no tiene por qué venirnos de naturaleza, en mi caso he pasado de tener una habitación “agujero negro” en casa de mis padres, a una casa propia semi-ordenada del tipo “oye pues para tener 3 hijos no está tan mal”. Es un proceso largo y continuado, pero también muy gratificante. Nos encontramos mejor y más tranquilos en una casa limpia y ordenada.
Limpieza y Destrasteo
Te lo voy a poner fácil, en la próxima Newsletter voy a incluir una lista con todo lo que yo voy tachando a lo largo del mes de abril (a veces entrando en mayo) para poner la casa a punto para el buen tiempo. Puedes seguir otro orden de habitaciones, empieza con la que menos miedo te dé, y según vayas viendo resultados y tu casa más ordenada, avanza a habitaciones más grandes. Aquí te dejo unos trucos:
- Ponte ropa cómoda y música alegre, que te motive.
- No lo hagas todo el mismo día ni el mismo fin de semana. Hazte un calendario y ve haciendo cada semana 1 o 2 estancias. En casa por lo general dedicamos los domingos por la mañana, que no solemos tener nada planificado.
- Involucra a todos los habitantes de la casa. Podéis hacer una estancia todos juntos, o repartiros por la casa o tareas. Uno hace la cocina, otro los baños, otro los libros… esto es un trabajo en equipo!
- Si tienes hijos, involúcrales también! Los niños son capaces, desde bien pequeños, de basar una balleta a un cajón que se ha vaciado, meter la ropa en la lavadora, en un cajón,… A partir de los 2 años son totalmente capaces de participar activamente en su cambio de armario. Y les viene muy, muy bien, hacer limpia de sus juguetes y sus libros, y decidir ellos mismos donar alguno.
- Cuando vayas acabando, siéntete orgulloso del orden conseguido. Puedes conseguir un extra de motivación compartiendo fotos de tu nueva casa limpia y ordenada.
Qué hacer con lo que ya no queremos
Es importantísimo hacer un destrasteo honesto (mis hermanas y yo lo llamamos “hacer un marie kondo” o “marie kondo me ha poseído”), pero muchas veces nos desinflamos cuando vemos todo lo que ya no queremos, y entra la pereza. Es más fácil y más rápido volver a guardar una camiseta en el fondo del cajón y olvidarnos de ella, que pensar qué hacer con ella. Aquí te doy algunas ideas:
- Dale una nueva vida: Usa Apps como Wallapop o Vinted para lo que pueda venderse. Otra opción es hacer un mercadillo con amigos y familia.
- Dona todo lo que no puedas o no quieras vender. Aquí te dejo algunos ejemplos reales nuestros:
- Libros en español a una escuela de idiomas española en Alemania.
- Juguetes sin usar a Cáritas.
- Libros de la carrera a la biblioteca de la universidad.
- Haz una visita al punto limpio. Tira todo lo que no pueda tener más uso, pero con responsabilidad y separando todo a su contenedor correspondiente.
En Resumen…
Y recuerda que vender o donar NO SIGNIFICA COMPRAR NUEVO, significa quitarse cosas que no necesitamos o usamos ya, no para reemplazarlas por nuevas, si no para tener menos. No se trata de vender camisetas para poder comprar nuevas, si no vender camisetas para tener menos camisetas, solo las justas que usamos.
Entonces, ¿qué hacer con el dinero que has ganado vendiendo cosas y ropa? Pues ahorrarlo y, si puede ser, invertirlo. No lo trates como dinero gratis o dinero regalado, si no dinero ganado, y que además no forma parte de tu presupuesto, por lo que no lo necesitas para tus gastos mensuales. Es un dinero que te va a acercar a conseguir tus objetivos financieros, ya sean estos un fondo de emergencia, reducir deuda o invertir en tu jubilación.
Y como siempre, quédate con los 3 puntos más importantes:
- Aprovecha la primavera para limpiar y ordenar tu casa.
- Vende, dona o tira todo lo que ya no necesites o no quieras.
- Ahorra e invierte el dinero que ganes vendiendo, no lo uses para comprar cosas nuevas.
Hola, esta ultima propuesta que nos haces es del todo gratificante -limpieza de Primavera-, -vende, dona o tira-. Así la primavera por la energía que nos aporta, como tu bien dices es el momento ideal.
Con 67 años, si, has acumulado infinidad de cosas, muebles, ropa, libros, discos, cds y pequeños recuerdos materiales, todos que llenan nuestras espacios, sean habitáculos, estanterías, mesas y hasta los bajos de nuestras camas.
Yo siempre elegí donar o tirar, depende del estado de deterioro, pero una vez tomada la decisión es casi gratificante, te inunda un aroma de limpieza y un estado amplitud en tu entorno. Si Julia buena idea y excelente consejo.
Ahora solo nos queda ponernos en marcha, organizar un día y acompañarlo de buena música.
Un abrazo.
Pepe Perona