Ahora que ya tienes tu presupuesto mensual preparado, toca organizarte para rellenarlo y revisarlo periódicamente.
Te cuento cómo lo hacemos en mi casa, para que te sirva de ejemplo.
Nosotros usamos, como ya he comentado en esta entrada anterior, una tabla Excel propia para seguir mes a mes los ingresos y los gastos. Nuestros ingresos son dos sueldos y además, por vivir en Alemania, unas ayudas del estado por cada hijo. Nuestros gastos se reparten principalmente en estas categorías, con estos porcentajes de nuestros gastos totales:

Pagamos todo lo que es posible (que es casi absolutamente todo) con tarjeta de débito, domiciliaciones bancarias (como el alquiler o la electricidad) o con transferencias bancarias. De esta manera todo queda registrado en la cuenta del banco. Así, al acabar el mes descargo la lista de movimientos de la cuenta y voy copiando los importes en mi Excel de presupuesto, según sea un gasto de una categoría u otra. Pasar los gastos a la tabla Excel es un proceso que se podría automatizar de forma no muy complicada, pero nos gusta hacerlo a mano para reflexionar sobre los gastos que hemos hecho.
Esta tarea la tenemos repartida entre mi marido Andrés y yo, hay meses en los que las cuentas las echa él, otros meses lo hago yo, y siempre lo revisamos juntos.
Siempre tenemos algún gasto en efectivo, que cada vez intentamos limitar más y más, y por eso hemos reservado una categoría de presupuesto a Efectivo sacado. Como puedes ver no es mucho, sólo un 3% del total. Lo mínimo para llevar siempre algo suelto en la cartera.
¿Y si nos pasamos de presupuesto?
Tras acabar de rellenar los gastos del mes en la Excel, repaso en qué categorías estamos por debajo y en cuales por encima de presupuesto. Siempre tenemos algunas categorías por encima de presupuesto. Lo revisamos mi marido y yo juntos, para entender por qué nos hemos pasado, y ajustar el resto de gastos del mes siguiente para compensar. Puede que sean gastos excepcionales, o puede que veamos que en alguna categoría nos pasamos todos los meses de presupuesto. De esta manera podemos aprender y mejorar. Además, cada enero revisamos los gastos del año pasado entero y reajustamos los presupuestos.
Diferentes métodos – mismo fin
El método de pagar todo de forma electrónica o con tarjeta funciona muy bien en caso de que lleves una Excel, y también si usas una App, ya que se conecta a tu cuenta bancaria. Si prefieres una libreta y te gusta llevarla contigo, puede que pagar en efectivo no te suponga ningún problema, ya que siempre puedes apuntar el gasto nada más hacerlo. Lo que no te recomiendo es andar guardando miles de papelitos de facturas para hacer las cuentas a final de mes. Lo más seguro es que pierdas la mitad, de la otra mitad no te acuerdes de qué eran, y que acabes frustrado.
Otra opción, si no quieres o puedes pagar todo de forma electrónica, es usar sobres de presupuesto: al principio de cada mes sacas en efectivo todo el presupuesto (puedes hacer mitad y la siguiente mitad a medio mes, para que no sea tanto de una vez) y metes el dinero de cada categoría en un sobre diferente. Tendrás un sobre para compras, otro para ocio, … De esta manera tendrás bajo control lo que gastas, por que verás cómo va menguando el contenido de cada sobre. Serás muy consciente de cuando te pasas de presupuesto, porque tendrás que rellenar el sobre a sabiendas.
Personalmente no he usado nunca este método, pero admito que puede funcionar muy bien en ciertos casos. Dentro de poco escribiré una entrada dedicada al método para explicar las ventajas e inconvenientes que tiene.
Uses la opción que uses para rellenar tu presupuesto, recuerda que hacerlo va a mejorar tu vida. A partir de ahora vas a gastar el dinero en lo que más te gusta y más te hace feliz, y no en cosas que no te aportan valor.
¿Qué opinas?
¿Qué método te gusta más?
¿Qué porcentajes tienen tus categorías?