De forma puntual nos hemos pasado en “Formación y Emprendimiento” por unas sesiones de coaching que yo contraté.
De forma continuada, nos estamos pasando en “Compras supermercado”. En este caso, que puede que a ti también te ocurra, toca hacerse las siguientes preguntas:
¿Hay alguna razón especial para cada vez que me he pasado de gasto?
- Si la hay, puede que te hayas pasado varios meses en la misma categoría, pero sea una casualidad.
- Si no encuentras una razón por la que te has pasado de gasto, distinta en cada mes, puede que no sea una casualidad, si no una tendencia.
¿Puedo hacer algo para bajar el gasto en esta categoría?
- Si puedes reducir el gasto, no tendrás que adaptar el presupuesto mensual.
- Si no puedes, o no quieres, reducir el gasto, tendrás que adaptar el presupuesto mensual para que refleje mejor lo que gastas al mes en esa categoría.
Mi consejo, lo que nosotros hacemos en nuestro caso, es adaptar el presupuesto mensual en la categoría en la que estamos gastando de más, pero a la vez buscar otra(s) categoría(s) donde podemos bajar el presupuesto. De esta manera, el total mensual no cambia, y no nos afecta a nuestra capacidad de ahorro.
Es bueno adaptar cada tantos meses los presupuestos, para que reflejen mejor tu realidad. En nuestro caso hacemos reflexión al menos dos veces al año, a mitad y a finales, para entender mejor nuestra situación económica.
Recuerda que se trata de que los presupuestos se adapten a tu vida para ayudarte a mejorar tu relación con el dinero. Los presupuestos no están para hacerte sentir mal, si no para que seas consciente de cómo están tus cuentas, tu ahorro, cómo puedes mejorar, y qué opciones tienes.